No al cáncer de mama
Bethsabé H, escritora y feminista
El mes de octubre se lleva a cabo en diferentes países del mundo la Campaña en contra del cáncer de seno. Esta vez me tocó vivirla en Nueva York. Fueron 35,000 personas las que se dieron cita en el Central Park el pasado domingo 16 de octubre, en la movilización contra el cáncer de mamas, el que afecta a una gran mayoría de mujeres, hijas, madres, abuelas. Caminamos cinco millas entre cantos, entusiasmo, dolor y esperanza. Fue sobre todo interesante ver a muchos hombres comprometidos con esta causa, jóvenes, adultos, niños, que quizá habían perdido ya un ser querido a causa de este mal o que buscaban encontrar las fuerzas para seguir luchando contra la enfermedad.
Las células cancerígenas pueden tardar en desarrollarse hasta ocho años, por lo que una campaña de detección efectiva y a tiempo puede ser decisiva para la mayoría de los casos, evitando así graves consecuencias para la salud. El cáncer de seno no es suficientemente grave para causar la muerte, esta ocurre cuando el cáncer avanza y compromete otros órganos del cuerpo. Aunque el tratamiento del cáncer de seno regularmente implica la extirpación de alguna de las mamas, lo que es traumático, el verdadero peligro si no se detecta a tiempo es su expansión hacia órganos vitales. Es por ello que los chequeos regulares son tan importantes, pero también el autoexamen que la mujer puede realizar constantemente, al bañarse, al vestirse, al tener una relación más cercana con su cuerpo.
Muchas veces los tabús sociales evitan que la mujer tenga una relación más abierta con su cuerpo, que lo toque, con la excusa de que es algo pecaminoso, prohibido. El cuerpo es parte esencial de lo que somos y su cuidado o su descuido, es por tanto responsabilidad de cada uno y de la sociedad como conjunto, por lo que debe fomentar formas menos estrictas y más sanas de ver el cuerpo, sin prohibiciones y sin temor.
Algunas señales de peligro son la presencia de un bulto o masa en la mama, así como cambios en el tamaño de los senos, engrosamiento de la piel, escamas alrededor del pezón, un aspecto color naranja o úlceras; además de secreción inusual de la mama, sensación de picazón, edema y dolor en un brazo, lo que significa que el cáncer se encuentra avanzado.
Si bien los exámenes regulares son importantes, lo mejor es llevar una vida saludable. Si entendemos al ser humano en términos corporales pero también mentales y afectivos, toda enfermedad comprometerá no solo la carne, sino que tendrá aspectos emotivos, psicológicos que deben ser también tratados. Es así que el cáncer puede prevenirse con una vida sana, alimentándose adecuadamente, teniendo una buena comunicación con nuestra familia y nuestro entorno, expresando lo que sentimos y pensamos. Algunos aspectos que aumentan el riesgo de contraer la enfermedad son los antecedentes familiares de este tipo de cáncer, la ausencia de embarazos, la menarquía temprana (primera menstruación) y la menopausia tardía, así como el alcohol y el tabaquismo.
Aunque es en general un mal que afecta a las mujeres, por cada 100 casos de cáncer de mama en mujeres hay uno en hombre, en quien es más agresivo porque no cuenta con estrógenos, que son hormonas propias del sexo femenino, así como por la poca importancia que le da a la aparición de nódulos, por lo que cuando acude al médico, el cáncer ya está muy avanzado.
En distintas partes del mundo se están organizando eventos para concientizar a la población sobre este mal. En Lima se está organizando una presencia pública por esta misma causa para el miércoles 19 de octubre en el Parque Kennedy de Miraflores. Únete a esta campaña, prevén la enfermedad.
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* Los artículos reflejan la opinión de sus autores y no necesariamente coinciden con la de Alerta Perú ni Forum Solidaridad Perú